24 de febrero de 2009

Feliz cumpleaños, José Francisco!!!

Hoy 25 de febrero es el cumpleaños de un Genio, un Patriota, un Hombre que sin duda alguna fue y seguirá siendo por siempre el mas GRANDE ENTRE LOS GRANDES! Sí, hoy 25 de febrero es el cumpleaños de José Francisco de San Martín. El Libertador de mi Patria, de esta querida Argentina que, a pesar de tanto descalabro sigue tratando de sobrevivir.
Hablar del nacimiento de San Martín es hablar de un lugar en mi provincia de Corrientes. Es hablar de Yapeyú, un pueblo a orillas del rio de los Pájaros… del Rio Uruguay…
Yapeyú, es un pueblo de esos que entran en la categoría de inolvidables. Una vez que alguien lo visita, no puede dejar de volver una y otra vez. Si me preguntan qué tiene, respondería sin lugar a dudas…encanto…sí, ese pueblo tiene encanto. No sé si es por su historia, tan querida por todos o casi todos los argentinos, o por su situación geográfica, por su gente…por…no sé…
La primera vez que fui a Yapeyú, tenía tan solo 10 años, estaba en 4to. grado de la escuela Primaria y desde ese día, siempre que puedo, vuelvo a ese lugar. Recorro sus calles, las orillas del río, los lugares históricos, y todo lo que pueda. Realmente si alguien no lo conoce…lo invito especialmente y…después me cuenta.
Pero volvamos a lo principal del día de hoy: José Francisco.
Quién en esa fecha de su nacimiento hubiera pensado que sería alguien tan grande?
Tal vez su madre?
Su nodriza aborigen Rosa Guarú?
Pero sin duda alguna este niño nacido allá por 1778 marcó un antes y un después en la historia de la Argentina.
Hoy no quiero hablar de su vida militar, no quiero hablar de su campaña libertadora, quiero imaginarme a José jugando debajo del Higuerón con sus hermanos o con sus amiguitos aborígenes, o correteando en las orillas de este rio tan hermoso como es el Uruguay. O tal vez, junto a sus hermanos, leyendo o haciendo por qué no, alguna travesura de pequeño y a Rosa Guarú tratando de corregir a este futuro genio.
Pocos fueron los años que estuvo ahí en Yapeyú, pues una vez expulsados los Jesuitas, esa Misión fue desmantelada, atacada por los brasileños y todo lo que se había conseguido en esos años de bonanza, se perdieron para siempre. Una vez expulsados los Jesuitas, su padre don Juan de San Martín, gobernador de esta Misión, fue trasladado a Buenos Aires y desde allí nuevamente a su patria: España. Nada quedó de esos tiempos, solo algunas casas de piedra y la Iglesia que fue reconstruida luego de un incendio premeditado. Los años en que los jesuitas enseñaran a los aborígenes a construir órganos de tubo, a cantar, a componer música y a ejecutar instrumentos, quedaron perdidos para siempre.
Hoy, sólo un grupo de Granaderos custodia la Casa Natal del Genio de América, pero esta vez, hasta estos hombres fueron trasladados hasta Buenos Aires por orden de la presidenta.
Hoy, gracias a la decisión tan desacertada de la Presidenta, somos todos los correntinos los que custodiamos, con nuestra presencia, este lugar histórico, convirtiéndonos por este día, en Granaderos de San Martín.
Hoy, por decisión del Gobierno Provincial, los Cazadores Correntinos, aquellos bravos soldados que combatieron en las Invasiones Inglesas de 1807, son los custodios del solar natal del Padre de la Patria, pues los Granaderos están de “entrenamiento” por orden de la superioridad en Buenos Aires.


Tu casa está custodiada por tus comprovincianos, José Francisco!!!
Vos sabés que para todos los correntinos bien nacidos, serás por siempre el Mas Grande entre los Grandes!!
VIVA LA PATRIA!!!!






Para conmemorar este día, una canción que siempre de niños la cantamos: José Correntino, un chamamé de Waldo Belloso y Zulema Alcayaga.




En un caballito blanco
mi abuelito me contó,
que un Santo cruzó los Andes
y tres pueblos libertó.

El Santo era correntino,
y se llamaba José
papá de una linda niña,
Merceditas ella fue.

Suena el clarín, suena el tambor
esta es la historia que más me gustó
la del valor y de la fe
de un correntino llamado José.

Cuando terminó la lucha
muy lejos se fue José
para que la Patria Joven
pudiera sola crecer.

Del brazo de Merceditas
José contemplaba el mar,
soñando volver un día
y en su tierra descansar.



2 comentarios:

Adolfo Payés dijo...

Muy interesante conocer pro tus post esta historia que es de todos en América Nativa..


un placer leerte, gracias por compartir..

un abrazo inmenso

Odi Noyola dijo...

^-^ ¡ke lindo! ¡felicitaciones! ^-^